miércoles, julio 30, 2008, Invocado por Apo a las 12:10 a. m.
Por fin he visto la esperadísima El Caballero Oscuro, la segunda parte de la grandiosa Batman Begins. Supongo que a estas alturas todos habréis oído afirmaciones del tipo: "soberbia, estupenda, inteligente, magnífica, que si la nominarán a los Oscars, que si Heath Ledger lo borda, etc". ¿Verdad o exageraciones? Pues mi veredicto es... completamente cierto. Nolan no sólo continúa lo que ya hiciera en la primera parte sino que lo eleva al cubo, amparándose principalmente en unas magnas interpretaciones entre las que destacan las de Aaron Eckhart como Harvey Dent (si sale Dos Caras o no es algo que no revelaré por respeto a los que aún no la han visto) y, como no, la de Ledger interpretando (¿o debería de decir "siendo"?)al Joker que está de Oscar (y de Bafta, y de Cannes y de lo que queráis).

Pero sin duda, lo mejor, por lo que creo que la película ha entusiasmado no únicamente al público (algo que cabía esperar, los seguidores de las andanzas de Bruce Wayne son legión), sino también a la crítica es porque El Caballero Oscuro no es realmente una peli de superhéroes, ni casi tampoco de héroes, más bien trata sobre la justicia y la delgada (finísima) línea que separa el bien del mal. La cinta bebe de lo mejor del cine negro americano (del clásico, of course) y queda demostrado minuto por minuto aunque especialmente en su ¿trágico? ¿esperanzador? final.
¿Y Heath Ledger? Pues magistral, de verdad resulta prodigioso verlo en pantalla. Se aprecia a la legua que el fallecido actor estaba totalmente metido en su papel de némesis del hombre murciélago... lástima que nunca más podamos disfrutar de él.


Ojo cuando veais esta escena, de las mejores del filme.

Obviamente, cómics como La broma asesina, El largo Halloween, o Año Uno han sido fuente de ideas para la pareja de guionistas, y puede apreciarse más de un detalle que hará las delicias de los fans.


Lecturas imprescindibles.

Voy terminando que es tarde: El Caballero Oscuro está más cerca de Heat o El beso de la muerte que de Iron Man o La Patrulla X, actualiza la rivalidad entre Batman y el Joker y demuestra que cayendo en buenas manos el mundo del cómic puede ayudar muchísimo a su primo el cine.

Ah, sólo dos palabras más: VERSIÓN ORIGINAL.


Versión original...


...y versión doblada (>.<)

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viernes, junio 20, 2008, Invocado por Apo a las 8:30 p. m.
Somos muchos los que pensamos que la peor película en la filmografía del maestro Ang Lee es, con diferencia, Hulk. La anterior aventura del gigante esmeralda no llegaba a ser una buena adaptación, ni tan siquiera una obra decente del director chino. Su excesivo metraje y el ritmo soberanamente lento, lastraban un filme con buenas posibilidades pero decepcionante resultado. De todas formas, lo que a mí personalmente más me "mató" fue el momento en el que Bruce Banner decía que le "gustaba" convertirse en Hulk (no recuerdo las palabras exactas pero seguro que sabéis a que escena me refiero). El auténtico Bruce NUNCA hubiese dicho eso, y menos al principio.

Pero centrémonos en la secuela ¿o debería decir remake? no termina de quedarme muy claro la verdad, quizás por ello el número 2 no aparece en el título. En fin, vamos al grano: El increíble Hulk supera de largo a su predecesora, si bien es cierto que a la hora de presentar a los personajes se beneficia del conocimiento que los espectadores ya tienen de los mismos gracias a la otra película. La ambientación lograda por Louis Leterrier es estupenda, el tono frío y gris de la cinta casa estupendamente con el personaje interpretado por Edward Norton. Este último logra lo que Eric Bana no pudo, quizás porque el guión tampoco se lo permitió, que nos creamos el sufrimiento del doctor Banner qué, ahora sí, (¡menos mal!) desea librarse/liberarse de su verde alter ego.

Pasemos ahora a lo malo (que también lo hay): los secundarios si bien están correctos tampoco terminan de convencer, especialmente el actor que interpreta al ¿reconocible? Mr. Blue. No sé, su actitud cambia con demasiada celeridad para mi gusto. Dicha celeridad es precisamente el gran punto débil del filme, acontecimientos como la "aceptación" de Bruce de su don/castigo merecían más tiempo de metraje. Quizás con unos 20 minutos más la cosa podría haber quedado bastante más redonda (¿he oído por ahí edición extendida en DVD?).


Espectacular el combate entre Hulk y Abominación.

Resumiendo brevemente podemos decir que El increíble Hulk gana por gran diferencia de puntos a Hulk pero que tal vez con un último esfuerzo podría haberla vencido por KO. Ah, y en esta ocasión no hace falta que os quedéis hasta el final de los créditos, os aseguro que no hay escena sorpresa (la susodicha es el cierre de la película... y mola un huevo de Iron :-P).


A ver quien adivina el título de la próxima adaptación de Marvel ^^U.

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jueves, enero 31, 2008, Invocado por Apo a las 2:49 a. m.
Te quiero, Juno. Igual que un día quise a la Natalie Portman de Beautiful Girls o a la Scarlett Johansson de Lost in translation, por los mismos motivos (tú y yo sabemos cuales son).

Juno no es la típica adolescente media estadounidense. Es madura, cínica, irónica, inteligente y tiene una concepción del mundo y la vida muy distintas a las del resto de sus compañeros: empezando por sus referencias culturales (musicales, cinéfilas, comiqueras y literarias), siguiendo con el tipo de chico que le gusta y acabando con la relación familiar que tiene con su madrastra y su padre. Juno ha llegado a los cines con la sana intención de remover todo lo establecido, romper moldes y estereotipos para demostrar que lo diferente también existe y que, además, es mucho mejor que lo habitual.



El reparto al completo.

Impresionante el inteligente trabajo de la guionista Diablo Cody (vaya nombre...) quien sabe plasmar en su personaje ese punto de vista outsider de quien no ha (hemos) llevado una vida prototípica. Sus diálogos, ácidos e inteligentes (que palabra tan maravillosa), son el gran punto de partida de la película, y están apoyados por la magnifica interpretación de Ellen Page, quien ya demostró con Hard Candy que su talento es inversamente proporcional a la edad que aparece en su carnet de identidad. Aunque es justo mencionar también que todos los actores del filme están estupendos y cada uno aporta su granito de arena para que todo salga a la perfección.

Juno, es una fábula positiva, entretenida, y con unos personajes encantadores, al mejor estilo del maestro Howard Hawks, que no debéis perderos. Sé que con el estreno de Cloverfield este fin de semana la mayoría ni siquiera os plantearéis ver otra cosa. Pero aquellos que opten por la segunda cinta de Jason Reitman no se arrepentirán. Es una de esas pocas ocasiones, y más en los últimos tiempos, en los que uno recuerda porqué el Cine es un arte.



All I want is you, la canción de la peli.

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domingo, noviembre 11, 2007, Invocado por Apo a las 1:08 a. m.
La historia de ‘Stardust’ (jejeje, esta vez no ha habido valor para traducir el título) comienza en el pequeño pueblo de Muro, cuyo nombre procede de la muralla de piedra que mantiene a sus habitantes alejados de los "peligros" del universo mágico que está al otro lado y por donde (casi) nadie ha cruzado jamás. Sin embargo, el joven Tristan Thorne promete a su amada Victoria lograr que ella se comprometa con él trayéndole una estrella caída del cielo. Para ello, el chaval deberá traspasar la mítica pared de piedra y encontrar el regalo que le abra el corazón de la chica de sus sueños.

Toda la película es un hermoso cuento de hadas, cosa que queda clara desde el primer minuto, con la susurrante narración en off (Ian McKellen en el original), permitiendo que nos acomodemos en nuestro asiento igual que hacíamos hace no tantos años cuando nuestra madre comenzaba a leernos una historia antes de dormir. Y es que no falta de nada: Tenemos el príncipe, tenemos a la princesa, a los padres, a la bruja, al malvado bonachón, un reino, un trono vacante, un maquiavélico plan, una estrella con forma de mujer, piratas, amuletos, incluso un unicornio (ya queda menos para el Final Cut de Blade Runner).



Hacía bastante tiempo que no veía un unicornio en el cine.

Del reparto hay que destacar a Michelle Pfeiffer, que después de bastante tiempo logra una gran interpretación; quizás la mejor de todo el filme. Se nota que se lo pasó en grande haciendo de la malvada bruja Lamia y, además, nos regala un guiño morbosamente sensual cuando se mira en un espejo (vaya "veinte" años más bien llevados).



Michelle ha vuelto.

No puedo dejar de mencionar también a Claire Danes, que interpreta a Yvaine, la estrella caída y protagonista de la historia. Guapa, encantadora y sobre todo radiante, la joven tiene algunos de los mejores momentos de la película, valga como ejemplo la preciosa escena que protagoniza junto a un ratón dentro de un carromato.



Claire lleva ya unos años siendo una de mis actrices promesa.

Pero sin duda, lo que hace grande a la adaptación de la novela de Neil Gaiman es precisamente su falta total de pretensiones. Se trata de una obra preciosa, digna, lleno de ritmo y entretenimiento al mejor estilo de La princesa prometida, Lady Halcón y tantas otras pequeñas maravillas del fantástico. Podemos decir sin miedo a equivocarnos que estamos ante un cuento de hadas puro y duro. Todo está cuidado al detalle (salvo un par de deslices en el montaje) para tratar al espectador, tanto infantil como adulto, con todo el respeto que se merece. Otro punto a favor de Stardust es que sus efectos especiales siempre están al servicio de la historia y en ningún momento solapan la trama (que para eso se inventaron, por mucho que a algunos se les olvide).



Una de las escenas finales del filme.

Por cierto, la banda sonora es sencillamente sublime. Ilan Eshkeri ha logrado algo que no lograba nadie desde John Williams en el 99: que piense en comprarme un CD original (todo un récord, lo sé). La ganadora desde ya en los Oscars del año que viene (y si no lo logra demostrará que en Hollywood están sordos).

Concluyendo, una pequeña gran joya del género fantástico que (servidor está seguro) con el paso del tiempo alcanzará el estatus de película de culto. Y es que necesitamos que se hagan más cintas como esta. Puede que no sea la mejor de todos los tiempos, pero cumple a la perfección su cometido recordándonos, durante muchos minutos, que el Séptimo Arte es una máquina de sueños... a pesar de qué en los últimos años parezca más un McDonald.



Tráiler original.

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martes, julio 10, 2007, Invocado por Apo a las 10:07 p. m.
La parte positiva de ir a ver una película con nulas expectativas de que sea buena es, que no puede decepcionarte. Y más cuando estamos de hablando de Michael Bay, el segundo peor director del momento (en su haber cuenta con bodrios como Armaggedon o Pearl Harbour) tan sólo superado por Uwe Boll.

Podría tirarme horas hablando de su pésimo ¿guión?, su excesiva e innecesaria duración, lo patético de las reminiscencias tomadas de Los Gremlins o E.T. (el momento de Bumblebee "llorando y gritando" es simplemente vergonzoso), de que aparatosidad y espectacularidad NO son lo mismo (en lo primero Bay es un genio, para lo segundo es imprescindible saber dirigir)... pero no lo voy a hacer, Transformers es una chorrada monumental y este filme será olvidado en un par de meses, como todo lo que su realizador hace. Así que mejor me centraré en lo único destacable de la cinta, aparte del genial acabado e integración de los robots (¡queremos la película de Evangelion YA!) y la bis cómica de Shia LaBeouf (ya queda menos para Indiana Jones 4), es decir: Megan Fox.



Tened cuidado o se os caerá la baba sobre el teclado.

¡Qué ojazos!, ¡qué cuerpo! Y mira el pillín de Michael, para enfocarla a ella si que no mueve la cámara, al contrario, la deja bien "tiesa". Otra cosa es que la muchacha no sepa actuar y esté allí sólo para hacer de florero, aunque tratándose de la película que es ¿a alguien le importa?



Sí, te está mirando a los ojos :-)......

Bueno, no puedo terminar esta entrada si comentar algo que me ha llamado negativamente la atención al leer las críticas en diferentes blogs, webs, diarios, etc. Vaya por delante que todas las opiniones son respetables (mejor decirlo que luego algunas personas se mosquean...) y que servidor no está en posesión de la verdad absoluta (todo se andará :-P), pero comparar esta producción con grandes obras, dentro del genéro de acción/aventuras/entretenimiento como La jungla de cristal, Terminator 2, Los Goonies o En busca del arca perdida, me parece enormemente desproporcionado, y más bien propio de chavales preadolescentes que de personas algo más curtidas en esto del Séptimo Arte.



Esperamos ansiosos su próximo desnu... que digaaaaa película.

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jueves, marzo 08, 2007, Invocado por Apo a las 2:33 p. m.
Dirigida por Steven Spielberg y rodada en blanco y negro, se trata, sin lugar dudas, de la mejor película de este realizador considerado por muchos como el mejor y más influyente de finales del siglo pasado. Con este film, Spielberg estremeció al mundo entero con su desgarrador y magistral relato sobre las víctimas del Holocausto. Maravillosamente contada, La lista de Schindler es una poderosa y compleja narración que desarma al espectador ante la visión de una angustia casi inaguantable, no exenta de una esperanzadora visión sobre el ser humano.

La cinta posee una gran riqueza, no sólo como documento histórico, si no también como una estupenda muestra de cómo dentro del sinsentido del Holocausto, todavía había gente, inteligente además, que ayudaba a las víctimas; logrando de este modo transmitir un mensaje esperanzador que todavía hoy (y esperemos que para siempre) perdura: "Quien salva una vida, salva el mundo entero".


La película estuvo nominada a 12 Oscar de los que logró 7.

Por supuesto, todo esto se ve apoyado en las soberbias actuaciones de Liam Neeson, Ben Kingsley y Ralph Fiennes, amén de la excelente fotografia obra de Janusz Kaminski (una de las mejores que se ha visto en el cine), y tambien en la sublime banda sonora de John Williams.

En conclusión, estamos ante una de esas obras por las que el cine puede denominarse Arte. Imprescindible e indispensable para todo cinéfilo que se precie de serlo.

Artículo aparecido por primera vez en Sin pasar por taquilla. Autor original: yo mismo.

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jueves, diciembre 21, 2006, Invocado por Apo a las 6:56 p. m.
Bazofia, truño, penosa, patética, mala, horrible, mierda, esperpento, miles de adjetivos peyorativos me asaltan cada vez que recuerdo la (pen)última película que he visto: Eragon.

Hay adaptaciones que uno espera con ansia después de leerse un libro y para mi, ésta era una de ellas, aunque desde que empezaron a verse las primeras imágenes los augurios no eran muy halagüeños. Para empezar el reparto y el director, todos unos absolutos desconocidos (salvo dos actores en horas bajas como son Jeremy Irons y John Malkovich), daban a entender que la productora no iba muy en serio. Para colmo ninguno se parecía a las descripciones que de sus personajes se hacían en el libro, lo de un Eragon rubio y una Arya prácticamente caucasiana es de juzgado de guardia.


Eragon y Dragones y mazmorras, dos películas hermanas.

Y llegó el día. A los cinco minutos las escasas esperanzas de que fuese una película al menos entretenida se esfumaron. Guión inexistente, dirección penosa, peor montaje, diálogos absurdos, nulo desarrollo de personajes, vestuario a lo moros y cristianos, y una dragona (si, dragonA y no dragón como se hartan de decir en la versión española ¿a nadie se le ocurrió consultar el diccionario?) digna de un videojuego de PSOne. Hay momentos verdaderamente sangrantes como la escena del "crecimiento" de Saphira, la muerte de Brom, la llegada a la guarida de los Vardenos, o la batalla (más bien pelea barriobajera) final que provocan vergüenza ajena.

Todo parece atropellado, los personajes tienen menos fondo que un vaso de chupito y para encariñarte con ellos hay que tener un cociente intelectual menor que el de una servilleta. Además, resulta bastante penoso y triste ver a gente como Irons, Malkovich o Carlyle arrastrarse por este tipo de producciones. Ya sólo les queda trabajar con Uwe Boll para tocar fondo.


El modelo en el que se basaron para la dragona.

Por cierto, recuerdo haber leído que se habían gastado una cantidad ingente de dólares en está cinta... ¿en qué? ¿En una Saphira que parece una paloma? ¿En un vestuario que ni Ed Wood usaría? ¿En el cubito de hielo donde entierran a Brom? ¡Ah, ya está! ¡Se lo pulieron los productores y el director en cubatas mientras se descojonaban pensando en cómo iban a colar este pedazo de basura en los cines!

Concluyendo, que el filme es una tomadura de pelo, se han reído de los fans de los libros y los amantes del género, vamos que nos han arrojado mierda a la cara cómo si fuésemos mandriles (dedico esta gracia a mi amigo JP XD). Pero sobre todo Eragon, the movie es un grandísimo insulto a la inteligencia de cualquier persona con dos dedos de frente. Lo único positivo es que no va a haber más partes, las críticas están siendo horribles y la recaudación promete batacazo de los que hacen época, por lo que (espero) podemos respirar tranquilos.


El dragón del lago de fuego, una recomendación personal para que olvidéis este truño.

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jueves, agosto 31, 2006, Invocado por Apo a las 9:26 p. m.
Érase una vez un niño llamado M. Night Shyamalan. Night adoraba las historias fantásticas, de hecho, a la joven edad de 36 años había dirigido ya unas cuantas.
Un día, el pequeño narrador decidió contar al mundo una historia titulada La Joven del Agua, en la que una ninfa de aquellas que antaño poblaban la Tierra y ayudaban a los humanos, volvía a nuestra realidad para plantar una semilla de esperanza entre los hombres.

Pero la labor no era sencilla, en absoluto, necesitaría la ayuda de grandes actores. Y los encontró. Paul Giamatti, sería Cleveland, un hombre miedoso y tartamudo, que una noche hallaría en la piscina de su bloque de pisos a una ninfa llamada Story. Pero, ¿quién podría hacer de Story? La respuesta se hallaba en El Bosque: Bryce Dallas Howard. La chica demostraría a todos que, a veces, una sola mirada tiene más fuerza que cualquier gran discurso.


Shyamalan y Paul Giamatti juntos durante el rodaje.

Centrados ya en la trama, M nos invitaba desde el principio, a través de su hermoso y minimalista prólogo, a surmergirnos en su sueño, a dejarnos llevar por la fantasía, como tantas veces habíamos hecho cuando éramos unos pequeños inocentes. Pero al igual que en la vida real, también hay personajes malvados, carentes totalmente de imaginación, que jamás quisieron cruzar la puerta de ese fantástico mundo propuesto por el narrador hindú. Para representarlos a todos ellos, Night, creó un crítico de cine, un personaje frío, solitario, hastiado y que creía conocer, desde su desprecio, las capacidades de la gente.
Por fortuna, a lo largo de la historia se demostraba que a pesar de los sufrimientos, sinsabores y padecimientos de la vida, los seres humanos no han perdido del todo su inocencia. Esa inocencia que te alienta a ayudar a una joven ninfa, a ser su guardián, su curandera, su aliado. Todo eso, mientras rememoras las lejanas noches en las que tu madre te arropaba y besaba después de haberte leído un cuento.
Queda poco para concluir, pero antes, sería injusto no mencionar a John Newton Howard, el músico fiel que acompañó al pequeño M durante muchos de sus viajes, y que creó para este relato unos sonidos tan hermosos que todavía flotan en el viento.


Story, la ninfa de Mundo Azul.

Bravo Shyamalan, bravo por haber demostrado que la fantasía es un genero que sin necesidad de "derroches" especiales, es capaz de emocionar.
Gracias Shyamalan, gracias por haberme recordado que una vez, hace mucho tiempo, creía de corazón en hadas, ninfas y dragones.
Colorín colorado.


Una de las mejores escenas de la película.

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jueves, mayo 25, 2006, Invocado por Apo a las 1:00 p. m.
“NO HAY EXCUSA PARA ESTA PELÍCULA. SU PRODUCCIÓN HA REQUERIDO UNA MENTE DÉBIL, Y SU CONTEMPLACIÓN REQUIERE UN ESTÓMAGO FUERTE. EL MOTIVO POR EL CUAL HA SIDO REALIZADA ES GANAR DINERO. EL MOTIVO POR EL CUAL SE FABRICÓ EL ALCOHOL FUE GANAR DINERO. LOS INTERESES DE LA INDUSTRIA DEL ALCOHOL PERMITIERON QUE ESTAS CIRCUNSTANCIAS RELACIONADAS CON SU NEGOCIO FUESEN TAN VERGONZOSAS COMO PARA TRAERNOS LA PROHIBICIÓN. CON “LA PARADA DE LOS MONSTRUOS (FREAKS)” EL CINE DA SU GRAN PASO HACIA LA CENSURA NACIONAL. SI AL FINAL LA CONSIGUEN, SÓLO PODRÁN REPROCHÁRSELO A ELLOS MISMOS”. –08/08/1932, KANSAS CITY STAR-.

EL párrafo anterior fue una de las muchas críticas que aparecieron en diversas publicaciones cinematográficas estadounidenses tras el estreno de la película La parada de los monstruos (Freaks en el original), la obra maestra del mítico director Tod Browning, en el año 1932. Y es que La parada de los monstruos (LPDLM de aquí en adelante) fue un film muy fuerte, y excesivamente grotesco, para el público de los años 30, menos acostumbrado que el actual a todo tipo de escenas “repugnantes”.

PASEN Y VEAN
La obra que hoy nos ocupa transcurre en un circo, pero no en uno de esos típicos circos a los que estamos acostumbrados con sus animales, sus payasos (¡nooo!, no me refiero a la ONU XD), etc., si no en un circo de rarezas o seres fantásticos. Esto es, que bajo su lona desfilan personajes como la mujer barbuda, enanos, hombres sin piernas, hermanas siamesas y demás.
De entre todos los componentes de dicho circo su miembro más destacado es la trapecista Cleopatra, también conocida como la reina del aire, pero, que a diferencia de la gran mayoría de sus compañeros no presenta ninguna deformidad física. Sin duda es ese estado de “normalidad” lo que a Hans, el enano, más le atrae de su voladora compañera, a pesar de estar comprometido en matrimonio con otra chica con la cual tiene en común el mismo defecto físico.
Cuando Cleopatra se percata del amor que Hans le profesa, esta hace todo lo posible por tenerlo junto a ella, dado que él no hace otra cosa que comprarle regalos caros (joyas, abrigos y ese tipo de cosas). Mencionada situación acabará desembocando en la ruptura del anterior compromiso matrimonial de Hans, y en el establecimiento de uno nuevo con la reina del aire. Pero como os podréis imaginar, a la trapecista no le mueve el amor, sino el vil metal, ya que ha descubierto que su futuro marido ha heredado una fuerte suma de dinero, y pretende quedarse con todo y fugarse con el fortachón del circo. Por supuesto antes de poder llevar a cabo sus planes tendrá que “sacar de escena” a su pequeño enamorado...
Este es a grandes rasgos el argumento de LPDLM, uno de los grandes mitos del género fantástico y de terror, que, además de contar con uno de los finales más escalofriantes de todos los tiempos (¿cómo será?¿cómo será? :P), tuvo prohibida su exhibición en los cines de Gran Bretaña durante más de treinta años.


El torso humano, uno de los personajes más célebres de la película.

EL MAESTRO DE CEREMONIAS

Tod Browning, nacido el doce de julio de 1880 en Lousville, Kentucky (EE.UU.), está considerado como uno de los mejores directores de cine fantástico-terrorífico de la historia.
Al comienzo de su carrera trabajo como payaso y actor teatral, y habría seguido así de no ser por Edward H. Griffith, toda una leyenda en el mundo de la pantalla grande, que lo enganchó en esto del celuloide. En 1914 comenzó su andadura como actor en la Biograph donde trabajó bajo las ordenes del propio Griffith. Transcurridos tres años dirige por fin su primera película, The lucky transfer, un melodrama romántico, género que no cultivaría en muchas ocasiones. Finalmente, en 1925, pasa a formar de los estudios MGM (la Metro Goldwyn Mayer para entendernos ^^) donde rodaría no sólo la mayor parte de sus películas, sino también las mejores.
Además de LPDLM, de la extensa filmografía de Browning cabe destacar otros títulos como: Garras Humanas (The Unknown, 1927), en la que Lon Chaney (otro mito en esto del terror) interpreta a un lanzador de cuchillos manco, La casa del horror (London after midnight, 1927), Oriente (Where East is East, 1929), Drácula (Dracula, 1931), entre otros muchos, todos ellos bañados por la prosa demente y morbosa, que este ex-payaso aplicaba a todo lo que caía en sus manos.


Una leyenda del Séptimo Arte.

EL MAYOR ESPECTÁCULO DEL MUNDO
Sin duda hay un par de detalles que convierten a esta película en un espectáculo único e irrepetible. Único, porque difícilmente veremos hoy por hoy un largometraje que utilice como actores a monstruos o rarezas de circo REALES (si mis queridos amiguitos, todos los seres que pueblan LPDLM son auténticos al cien por cien, tanto la mujer barbuda, como las hermanas siamesas, el torso viviente y compañía), e irrepetible porque también es muy difícil que una producción cinematográfica nos impresione como impresionó al público de 1932. Tened en cuenta la época, se trataba de un periodo de la vida social norteamericana de una moral muy estricta que intentaba autoprotegerse de todos los males del mundo (por desgracia esto quizás no haya cambiado demasiado), y que, entre otras cosas, no hacía mucho tiempo que había visto como su gobierno prohibía la venta de bebidas alcohólicas con la conocida Ley Seca.
Debido a esta moral, el público repudió LPDLM, no era tanto porque se tratara de una película de terror (género menospreciado durante muchos años en Hollywood), fue porque el film de Browning mostraba algo tan real como eran los llamados fenómenos o rarezas circenses, algo que los espectadores de aquellos tiempos rechazaban dado que les mostraba lo “cruel” (digo esto con todo el respeto del mundo) que en ocasiones podía ser la madre naturaleza con sus hijos humanos... aunque ese rechazo más bien encubría la forma en que la gente de comienzos y mediados del siglo XX se comportaba con aquellos fenómenos, los cuales normalmente eran apartados o escondidos de la sociedad y, en muchas ocasiones, obligados a unirse a circos, espectáculos y derivados.
Sobra decir que la censura no dejó pasar impunemente esta obra: fue prohibida en estados como el de Nueva York y forzó al director a recortar cerca de treinta minutos del metraje estrenado en el año 32, además de obligarlo a incluir un prólogo y un epílogo de tono “feliz”. Es esta versión censurada la que ha llegado hasta nuestros días, una verdadera pena. Por suerte, a pesar de los tijeretazos, la película conserva intacta toda la esencia que la hizo ser odiada y mal vista durante casi cinco décadas. De todas maneras, y gracias a ese maravilloso invento llamado DVD, hoy disponemos de una edición especial en la que, a través de un excelso documental, podemos conocer como era exactamente el final que Browning tenía en mente.


El banquete de bodas, una de las escenas claves de la película.

EL NACIMIENTO DE LOS FRIKIS
Friki, una palabra que en los últimos años empleamos con bastante frecuencia... pero... ¿sabemos de donde ha salido?. Los más avispados dirán que es una españolización del término inglés FREAK, que significa fenómeno o rareza, cierto es, se trata de una adaptación a nuestro idioma, pero no me refiero a eso. Me refiero al uso que se le da en nuestros días para referirse a todo aquel que se muestra muy fanático o apasionado con cualquier cosa, ya sea una afición, un deporte, el trabajo, etc.
Es esto último lo que me llevó a escribir este artículo, puesto que en ocasiones había oído teorías por ahí sobre el origen de tan peculiar palabra que me dejaban algo anonado. Por mencionar alguna, citaré textualmente la hipótesis que uno de los participantes en una mesa redonda, llamada algo así como ¿Quién odia a los frikis?, del VI Salón del Manga de Barcelona lanzó a los allí presentes: “La palabra friki se la inventó algún filósofo japonés para definir a los aficionados”. Dicha afirmación hizo que a mi amigo y eterno compañero del Fanzine Zero, Drhago, se quedara blanco y comenzara a echar espuma por la boca, tras escuchar una afirmación tan “peculiar”.
Y es que, queridos lectores, el nacimiento de la palabra friki/freak (en lo que respecta a su uso actual claro, ya que la palabreja existe desde hace muchísimos más años, pero como comprenderéis, no es cosa de remontarnos aquí a la época de los indoeuropeos y similares) se encuentra en el largometraje hoy tratado. Como ya dije antes, la gran mayoría del público que vio LPDLM en su día la consideró una cinta bastante vulgar, por no emplear otro término más peyorativo, hasta el punto de utilizar el título original de la película, es decir, FREAKS, para referirse a toda aquella persona que tenía un comportamiento o gusto “extraño” a los ojos del gran vulgo. Con el paso de los años el término se centró en dos sectores principalmente: el mundo de los cómics y el de la música, hasta el punto de que los padres ingleses llamaban (de manera despectiva) freaks a grupos como Los Beatles. En lo que se refiere a los cómics pasó algo diferente, dado que eran los propios aficionados los que se lo llamaban entre ellos (obviamente de modo afectuoso), a pesar de que el resto del universo lo seguía utilizando de forma negativa.
Sin duda es en este último grupo donde el término lleva más tiempo siendo empleado, de hecho en nuestro país, las revistas y fanzines dedicadas al Noveno Arte fueron de las primeras en importarlo (haced memoria y pensad en que tipo de publicaciones visteis escrita por primera vez la palabra friki). Tal hecho se debe a que este sector, de cara a la mayoría de la gente, siempre ha sido considerado algo estrafalario y un poco extraño. No deja de resultar curioso que en el ámbito del cine apenas se haya utilizado, sobre todo teniendo en cuenta que fue ahí donde surgió, quizás sea debido a que, al contrario que los aficionados al cómic, los cinéfilos siempre han estado “mejor vistos” dentro de las grandes masas, al menos en el pasado siglo XX. Actualmente, el término ha evolucionado hasta un punto en el que (casi) no tiene connotaciones negativas, puesto que se ha convertido en una palabra de uso común, y es muy corriente oírla en programas de radio, televisión (aquí quizás el término se ha desvirtuado bastante), o leerla en revistas de cine, deporte, y como no de manganime, para hacer referencia a seguidores, fans o apasionados otakus. Y de este modo (nada de filósofos y demás utopías) fue como el título de una película, menospreciada e infravalorada durante medio siglo, acabó instaurándose en la vida cotidiana de muchísimas personas. Colorín, colorado... ya sabéis como acaba ^_-.

Nota de Apo: Artículo aparecido por primera vez en la revista Shirase. Correccion y actualización por parte del autor del mismo (esto es, yo).


Típica escena: mujer asustada delante de un friki XD.

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martes, mayo 23, 2006, Invocado por Apo a las 8:49 p. m.
La última gran cinta que he podido ver se títula Hard Candy. La que fuera gran triunfadora en el Festival de Sitges del pasado año, es un film independiente, polémico, atractivo y, en cierto modo, exitoso por aquello del boca a oreja, muchas veces más útil que el despliegue masivo de todo el aparato propagandístico de otras películas (por ejemplo, El código Da Vinci).

La trama es la siguiente: después de unas semanas de chateo en Internet, Jeff (Patrick Wilson) y Hayley (Ellen Page) deciden dar un paso adelante y conocerse personalmente en una cafetería. Tras este encuentro, Jeff invita a Hayley a su casa donde tendrán lugar una serie de sucesos y revelaciones que, por respeto a todo aquellos que aún no podido visionarla, no destriparé aquí. Únicamente mencionaros (porque sino no puedo seguir con el artículo :-P) que temas como los abusos a menores y el engaño forman parte del alma de este "Caramelo amargo".


Ellen Page será la encargada de dar vida a Kitty Pride en X-Men 3.

Hard Candy reune los elementos necesarios para ser una película controvertida, puesto que consigue crear en el "inocente" (comillas irónicas) espectador el desasosiego de la contradicción moral. Su director, David Slade (que dirigirá en breve la adaptación cinematográfica de 30 días de noche) está obviamente en contra de la pedofilia. No existe en la cinta esa doble moral, ni la visión ligeramente permisiva sobre el asunto, tan de moda en algunos filmes de reciente factura. A pesar de ello, Slade dota a su película de un gran erotismo (sobre todo en una de las escenas finales) como en su día hiciera el gran Nabokov con su (nuestra) adorada Lolita.

Otro gran acierto del director es lograr, de forma casi absoluta, mantener el interés y la intriga en un obra protagonizada, en un 99%, por sólo dos personajes. Lo que puede igualarle en ciertos aspectos (y salvando las distancias, obviamente) con Bergman en Persona, y con Mankiewicz en La huella.
Como único defecto en este apartado hay que mencionar su uso abusivo de algunas secuencias, herencia sin duda del pasado de Slade como productor de vídeos musicales.


Patrick Wilson realiza su mejor actuación hasta la fecha.

Se trata pues de una película que se va desenvolviendo sin aceleros, desvelando todos los entramados con suma tranquilidad hasta el desenlace, obteniendo con ello un constante aumento de la intensidad. Todo esto, se apoya además en las soberbias interpretaciones de su duo protagonista y en uno de los mejores guiones del pasado año.

En definitiva, Hard Candy es una de esas obras de culto que tan escasamente aparecen en el cine actual. Es, sin ninguna duda, el thriller psicólogico que más "dolor" (físico y mental) ha logrado provocar(me) en los últimos años.

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lunes, marzo 06, 2006, Invocado por Apo a las 11:25 p. m.
Hello my friends!!. Por fin hemos regresado de nuestro "oscarero" viaje a California, y como regalo os traemos el especial más especial de todos hasta la fecha. Esperamos de corazón (¡qué bonito! ¡snif!) que os guste este reportaje titulado:

Y LOS OSCARS HICIERON ¡CRASH!

Mejores efectos visuales
KING KONG: Vergonzoso. Los académicos que han votado por esta película no la han visto, la han elegido porque es de Peter Jackson; no existe otra explicación posible para entender como después de ver la escena en la que corren entre los diplodocus (que canta más que la escena del Mar Rojo de Los Diez Mandamientos) han podido darle el Oscar por delante de La Guerra de los Mundos o Las Crónicas de Narnia, que contaban (ambas) con unos efectos muchos más conseguidos y disimulados.

Mejor edición de sonido
KING KONG: Nada que objetar.

Mejores efectos de sonido
KING KONG: Idem.


El gorila enamoró a tres
virginales estatuillas.


Mejor corto de imagen real

SIX SHOOTER: Conmovedor corto que gracias a su impactante historia se ha hecho acreedor al galardón. Todo un acierto.

Mejor corto animado
THE MOON AND THE SON: AN IMAGINED CONVERSATION: Emotiva historia que ha logrado conmover a los académicos. No hubo sorpresas.

Mejor canción original "It's Hard Out Here for a Pimp" from HUSTLE & FLOW: Definitivamente (y por experiencia) en esta categoría se eligen las canciones más malas del año para luego quedarse con la peor de todas. Triste pero cierto. Como prueba el título en español de la ganadora: "Qué dura es la vida del chulo". Siendo sinceros: merecían perder las tres.

Mejor banda sonora
BROKEBACK MOUNTAIN: Esta estupenda BSO logró imponerse, con todo merecimiento, a las dos composiciones de John Williams (Munich y Memorias de una geisha). Un Williams qué, mucho me temo, jamás volverá a ganar un Oscar.


John Williams con cara de "paso
de vosotros, total yo tengo cinco".


Mejor maquillaje
LAS CRÓNICAS DE NARNIA: EL LEÓN, LA BRUJA Y EL ARMARIO: Justo ganador. Pese a ello, mi sangre sith me impide reconocer la derrota de Star Wars, ¡muerte a los narnianos X-P!.

Mejor montaje
CRASH: Estupendo montaje el de esta película coral que acabó siendo la gran sorpresa de la noche.

Mejor corto documental
A NOTE OF TRIUMPH: THE GOLDEN AGE OF NORMAN CORWIN: Reconozco no haberlo visto. Pero Uderzo Dostoievski, nuestro experto en la materia, dice que la victoria debería haber sido para The Mushroom Club, un documental, según él, más interesante.

Mejor documental

MARCH OF THE PENGUINS: Los pingüinos logran, no sólo el favor del público, si no también el de la academia, rompiendo de esta manera la regla no escrita de "documental taquillero, documental que no gana la estatuilla".

Mejor diseño de vestuario
MEMORIAS DE UNA GEISHA: Si bien en cuanto a calidad argumental Rob Marshall no alcanza los niveles de Chicago, no es menos cierto que con este film lo borda en el apartado artístico. Era la favorita y lo demostró, enhorabuena.

Mejor fotografía
MEMORIAS DE UNA GEISHA: Idem.

Mejor dirección artística
MEMORIAS DE UNA GEISHA: Idem dos veces XD.


Lo que realmente está de "oscar" es la chica :-D...

Mejor película extranjera
Tsotsi (Sudáfrica): Todavía no hemos podido verla, pero "tiene que ser" (espero) muy buena si le ha arrebatado el premio a Sophie Scholl.

Mejor guión original
CRASH: Excelente guión que se ha impuesto finalmente a Buenas noches, y buena suerte, su rival en esta categoría. A pesar de todo, me gustó más el de Match Point.

Mejor guión adaptado
BROKEBACK MOUNTAIN: Se cumplieron los pronósticos y la adaptación a la gran pantalla de esta amarga historia de amor obtuvo su estatuilla en esta categoría.

Mejor película de animación
WALLACE & GROMIT -LA MALDICIÓN DE LAS VERDURAS-: Otras de las sorpresas de la noche. Cuando todos esperábamos escuchar el nombre de Miyazaki o de Tim Burton, sonó la campanada. La divertida producción de plastilina se aprovechaba de la dispersión de votos entre la producción japonesa y la americana para colarse y lograr el galardón. Vale que es la más cachonda de las tres nominadas, pero no es la mejor, ese honor corresponde a El castillo ambulante.

Mejor actriz de reparto
Rachel Weisz EL JARDINERO FIEL: La favorita cumplió con su papel, y gracias a la actuación más sobrevalorada que soy capaz de recordar, logró el Oscar como secundaria. Cierto que la chica es lo mejor de El jardinero fiel, pero tampoco es nada del otro mundo, en opinión de
el staff de El Lado Oscuro del Monitor tiene que hacer falta algo más para lograr un eunuco dorado.

Mejor actriz
Reese Witherspoon EN LA CUERDA FLOJA: Estupefacto se quedó nuestro corresponsal, Raymond Zed, cuando escuchó el nombre de la ganadora. La única explicación a tal atrocidad que se nos ocurre es la siguiente: Reese se ha visto beneficiada de un año en el que, como hemos repetido muchas veces, la cosecha ha sido excelente. Pero, a pesar de dicha excelencia, de las nominadas en las categorías principales (película, director o los dos guiones), ninguna tenía como principal protagonista a una mujer. Y por si fuera poco (¡diox mio que suerte ha tenido esta chica!) las dos mejores interpretaciones femeninas del año, Scarlett (te echo de menos) Johansson por Match Point, y Julia Jentsch por Sophie Scholl, ni siquiera estaban nominadas. Así que, desde hoy, cuando veáis (ojalá que no) Una rubia muy legal, recordad que esa actriz es de las "mejores" del panorama actual (comportaros como hombres y no lloréis :...( ).


La perra de Reese Witherspoon
(mente limpia [Homenaje a Jotace]).


Mejor actor de reparto

George Clooney SYRIANA: Desde que llegamos al Teatro Kodak se palpaba en el ambiente que al atractivo actor le iban a dar algo, no se sabía en que categoría, pero si que no se iría con las manos vacias. George Clooney logra el galardón con la que, sin duda es una gran actuación (la mejor de su carrera), pero no supera a la de Jake Gyllenhaal, aunque tampoco la del vaquero mejora la del vencedor. Empaté técnico, pero alguien tenía que ganar.

Mejor actor
Philip Seymour Hoffman
CAPOTE
: El Oscar más merecido de todos. Hoffman NO interpreta a Capote, él ES Truman Capote. Una de las actuaciones masculinas más sobresalientes de los últimos tiempos.

Mejor director
Ang Lee
BROKEBACK MOUNTAIN: El director que nos regaló maravillas como Comer, beber y amar, y Tigre y Dragón, ha conseguido (como auguraban todas las quinielas) el Oscar gracias a una de las historias de amor más desgarradoras y conmovedoras de la historia del Cine.

Mejor película
CRASH: De piedra, así se quedó el teatro cuando escuchó de boca de Jack Nicholson el nombre de la ganadora del premio gordo. El Oscar para la ópera prima de Paul Haggis ha supuesto, sin duda, uno de los grandes bombazos de los últimos tiempos. ¿Merecido?, difícil de decir. Cierto es que el film cuenta con un guión genial, un excelso montaje, buenas interpretaciones, una hábil dirección... pero quizás le falta ese "algo", esa pizca de "magia" que, en mi humilde opinión, Brokeback Mountain si tiene, y Crash, no.


Thandie Newton casi se desmaya al conocer la noticia.

La Ceremonia

Sobre la gala destacar que ha sido la más rápida, entretenida y agil de los últimos años (ojalá Goya and friends tomen buena nota de esto). El nuevo presentador, Jon Stewart (pronúnciese "Estiguart", y no "Estuart" como algunos periodistas se empeñan en decir) ha ofrecido muy buenas maneras en su debut. Especialmente con su delirante monólogo inicial, demostrando de ese modo, que no es necesario hacer el (mal) payaso encima del escenario para tratar de ser gracioso. Tal y como hizo ese sucedáneo de actor llamado Chris Rock el año pasado.
En fin, la fiesta del Cine ha tocado a su fin. Atrás quedaron Los Ángeles, la alfombra roja, el paseo de la fama, los flashes, el glamour, Scarlett... También atrás se quedó el crítico local Mike Bretons, que según las malas lenguas, no asisitió a los fastos porque quería ir a comprarse un traje a una famosa tienda de Nueva York ( y mira qué le dijimos que Audrey Hepburn ya no va por allí XD).
Buenos querid@s sith, os emplazo a mañana para que disfrutéis del último especial de temática Oscar de este año. Prometemos muchas fotos, tanto de ellos, como de ellas ^_-. Un abrazo y hasta mañana.

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jueves, febrero 23, 2006, Invocado por Apo a las 12:50 p. m.
Todos los años sucede lo mismo, algunas de las mejores producciones del año no gozan del beneplácito de la Academia (a veces, sencillamente, es que no hay sitio para todas) y se quedan fuera de la lucha por las estatuillas. Por eso, desde El Lado Oscuro del Monitor hemos querido rendir un pequeño homenaje a las cuatro películas que, a nuestro juicio, han sido las grandes olvidadas de la presente edición.

- Flores Rotas, de Jim Jarmusch.



La película de culto del pasado año, más rica y profunda de lo que aparenta, fría y conceptual, en la que se nota la mano de un artista independiente y la presencia de un gran actor capaz de dar vida a quien ya no la tiene.
Jarmusch, como manifiestan sus anteriores trabajos, es un cineasta con un inteligente sentido del humor, al que da rienda suelta en algunas secuencias de soterrada hilaridad, como el encuentro de Don (Bill Murray) con la hija de Sharon Stone, nínfula adolescente de nombre Lolita (una referencia evidentísima a la novela de Nabokov); la absurda cena con el matrimonio de agentes inmobiliarios de casas preconstruidas; y el efecto paranoico-paternal que una misteriosa carta ejerce sobre Don, haciéndole ver en todos los chicos que se cruzan en su camino a su posible vástago. Seguramente se trate de la mejor película de uno de los directores más interesantes de finales del XX, comienzos del XXI.
Y que decir de Bill Murray, interpretando un papel de tremenda parquedad de palabras y gestos, pero de una expresividad más que elocuente. Triste, lacónico, imperturbable, sus miradas melancólicas dejan ver el vacío de un pasado convulso, a la vez que el temor a un futuro imprevisible y la ansiedad por sobrevivir en un fugaz presente.
La cinta ganó el Gran Premio del Jurado en el pasado Festival de Cannes.



Candidaturas: Ninguna (Snif, snif…).

La echaremos de menos en las categorías de: Película, director, actor principal y guión original.

- Match Point, de Woody Allen.




La película nº35 de Woody Allen trata sobre un triángulo amoroso, el choque de clases, la intensa lucha entre la pasión y el bienestar (entendido como lujo y comodidad), deseos frustrados, celos, pesimismo y sobre todo: la Suerte (con mayúscula).
Con todos estos factores parecería que Match Point no aporta nada nuevo, que ni la trama, ni los personajes serán capaces de seducir y mantener pegado al espectador a la pantalla durante las dos horas y pico de metraje. Craso error. Aunque parezca difícil de creer, una vez más el bueno de Allen consigue crear un film apasionante y apasionado, de amor, sexo y opulencia con el que uno no sólamente se engancha, si no que también descubre detalles y grandes (y pequeños) cambios que hacen de Match Point una fiel heredera de los temas y las formas propias del director. Gracias a todo esto, el largometraje resulta completamente sorprendente, renovando de esta manera un estilo que (tal vez) necesitaba un giro 180 grados.
Sobre los interpretes señalar que están sencillamente magníficos. De manera especial Scarlett Johansson, la nueva musa del director neoyorquino (mía ya lo es desde hace algunos años :-D...). La actriz es mucho más que una cara bonita: ante una copa de vino, cara a cara con Jonathan Rhys Meyers, consigue, gracias a un soberbio monólogo, que empaticemos con ella mientras mueve la cabeza, apura una copa de vino, gesticula, suspira, lanza miradas insinuantes a su interlocutor y sonríe, en lo que resulta una sobresaliente interpretación, cargada de matices, que logra seducir al espectador.



Candidaturas: Sólo al guión original.

La echaremos de menos en las categorías de: Película, director y actriz.

- Star Wars -Episodio III-: La venganza de los Sith, de George Lucas.



Convertida desde el día de su estreno en la mejor película de esta nueva trilogía, sólo cabe inclinarse ante el genio y elogiar esta obra de épica prodigiosa, de regreso a los mecanismos que lograron que las tres primeras películas (ahora las tres últimas) pasaran a la historia del Cine con letras de oro.
En su desenlace espacial, Lucas no escatima ingenio al regalarnos una redonda película donde no falta la perfección técnica, ni la dramaturgia épica en un final apoteósico (impagable el momento en el que aparece por primera vez el casco de Darth Vader). Desde un punto de vista técnico, George y su equipo vuelven a deslumbrarnos con unos efectos especiales que, sobre todo, convencen a la hora de recrear ciertos personajes no humanos, o determinados ambientes. La interacción entre realidad y ficción está más que lograda, pese a ello, se echa en falta la utilización de escenarios naturales, si bien es comprensible teniendo en cuenta la increíble magnitud de algunas batallas.
Concluyendo: La venganza de los Sith es espectacular, con todo lo bueno y lo malo que dicha definición conlleva. Es entretenimiento puro y duro, como lo son algunas de las obras maestras del cine de aventuras. Pero no creo que a estas alturas debamos anteponer la intelectualidad de algunos de los grandes creadores de la historia del celuloide a la habilidad comercial y visual del tio George. Recordemos que había quien infravaloraba a Hawks, Hitchcock o a Ozu, por citar sólo unos pocos nombres. No seamos dogmáticos ni caigamos (por enésima vez) en la trampa por temor a que nos cataloguen como unos falsos cinéfilos (que no críticos o especialistas) ocultos en el Lado Oscuro (¿del monitor? :-P).



Candidaturas: Mejor maquillaje.

La echaremos de menos en las categorías de: Todos los demás apartados técnicos, banda sonora y, aunque sólo fuese como homenaje a la saga, al mejor guión original.

- Una historia de violencia, de David Cronenberg.



Una historia de violencia
implica desde un principio a un nivel emocional, resulta en ocasiones subyugante en el retrato de una historia violenta, de base familiar, que se proyecta en una intriga catártica con toques de cine negro y contrastes entre ambientes y personajes, a los que el autor canadiense ha querido moldear con alguna reminiscencia de western “eastwoodiano”. Esta obra resulta un ejemplo bien claro de que una película no necesita de un argumento complejo para ser grande. Es una cinta cuya sobriedad y sencillez argumental (apoyada en un equilibrado guión) son la columnas maestras para convertir todo el conjunto en una historia de una riqueza apabullante.
Y ese final. ¿Qué significa ese final? O dicho de otro modo, ¿qué os gustaría que significara ese fantástico e imprevisible fundido en negro? Un final, rodado en un silencio tan elocuente, tan estruendoso, que después de ver la película, todavía resuena la cabeza del espectador.
Sobre los actores hay que destacar a un moderado Viggo Mortensen, que aporta una gran credibilidad a su personaje de antihéroe, a la vez que una maravillosa tensión sexual con la, también estupenda, Maria Bello. Pero, si hay que mencionar a alguien en este apartado ese es Ed Harris, que sencillamente lo borda en todas las escenas en las que aparece. Soy incapaz de comprender como es posible que William Hurt esté nominado como actor de reparto por esta misma película y el bueno de Harris no. Vale que Hurt no lo hace mal, vale que realiza una correcta actuación, pero de ahí, a otorgarle la posibilidad de optar a uno de los premios más importantes del Séptimo Arte: NO, me parece un auténtico despropósito.



Candidaturas: Actor de reparto y guión adaptado.

La echaremos de menos en las categorías de: Director, actor de reparto (a Ed Harris, claro), actriz de reparto y fotografía.

Para terminar con este especial añadir únicamente que, a pesar de estas cuatro sentidas ausencias, nos encontramos con una de las ediciones de más alto nivel de la última década, por lo que también es comprensible que no todo el mundo pueda estar contento :-(.

NOTA de APO: Creo que es el post más largo que he escrito hasta la fecha en el blog XD.

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